Un titulo único, donde el uso de la espada, la extrema dificultad hacia que llegáramos al borde de la frustración, pero con ese toque que nos incitaba a jugarlo una y otra vez hasta dominar todas las habilidades, superar todos los desafíos que nos planteaban, ahora lo viviremos de nuevo. Hace ocho años, Tomonobu Itagaki revivió una saga clásica de NES, acertando tres dimensiones con Ninja Gaiden para la primera consola Xbox, un juego que debido a su éxito obtuvo más tarde múltiples conversiones, la más reciente es Ninja Gaiden Plus, para la nueva consola PlayStation Vita. En el 2008 una nueva generación de consolas llegaba la continuación de la saga, primero para Xbox 360 un año más tarde para PlayStation 3.
Tomonobu Itagaki abandono a Tecmo, la compañía de toda su vida y no de una manera agradable, con demandas de promedio después de dieciséis años, desde entonces Team Ninja ha desarrollado Metroid: Other M para Wii en el 2010, Dead or Alive Dimensions para Nintendo 3DS, y un par de versiones de Ninja Gaiden, pero en este 2012 retornan con fuerzas renovadas, la tercer entrega de Ninja Gaiden 3 y Dead or Alive 5 la cual llegara el próximo mes de Septiembre.
En esta ocasión la marcha de Itagaki se ha notado, es difícil calcular hasta que punto un proyecto tan grande de una sola persona puedes der tan decisiva, por muy poderosa o creativa que sea, y si la marcha de un líder en un estudio puede afectar de una manera considerable, pero lo que nos queda claro es que la tercer entrega de Ninja Gaiden 3 no es un título muy inspirado, siendo el más flojo de la trilogía, tiene varias carencias y han eliminado elementos de su jugabilidad de una manera inexplicable, haciendo de él un juego muy simple y repetitivo, aunque no deje ser un buen Hack and Slash, pero muy lejos del brillo que llego a tener la saga en los títulos anteriores.
La historia en esta ocasión comienza en las calles de Londres, en un ataque terrorista con un fin incierto, su objetivo en el fondo es atraer a nuestro mítico ninja Ryu Hayabusa, por un motivo especial. Tras las primeras peleas por la cuidad, acabaremos peleando con el misterioso Regente de la Mascara, el es un alquimista encubierto que nos condena con un terrible hechizo, el brazo de Ryu absorberá la espada del dragón y con ella todo el sufrimiento y las muertes que ha causado a lo largo de estos años, en un débil intento por humanizar el personaje y hacer una historia más emotiva, y mucho mas cinematográfico, recorrerán diferentes y clásicos lugares, como una cuidada abandonada en el desierto, una isla paradisiaca, laboratorios, la Antártica o inclusive el pueblo natal de Ryu, con todo esto el titulo da un giro sorprendente pero que al final sirve para llevarlos de un lugar derrotando a todo tipo de enemigos y los Hack and Slash tienen una historia muy bien elaborada.
El desarrollo de la aventura produce escenarios lineales, incluso sin ningún elemento de exploración, recolección o de progresión del personaje, poniendo en primer lugar la acción por encima de todo, el enfrentamiento continuo contra bastantes enemigos, enfrentamientos con jefes finales y prescindibles escenas con quick time events y ligeramente toque de plataformas algo torpes, el control es muy sencillo, ya que se cuenta solo con dos botones de ataque: Fuerte y rápido, salto, lanzar Shuriken algo que apenas tiene utilidad, con LB/L1 más los botones R2/L2, disparamos el arco apuntando automáticamente, con ciertos enemigos lejanos o voladores, con LT/L2 bloqueamos y esquivamos, una acción primordial que conviene dominar ya que junto con esos dos ataques será lo que utilizaran en todo el juego, a lo largo del tiempo juega un papel muy en contra ya que no hay algún tipo de progresión, no aprendemos nuevos combos o movimientos, mucho menos adquirir habilidades o magia, lo que al comienzo del juego podemos hacer al final será lo mismo, sin incorporar alguna nueva mecánica y acaba siendo un desarrollo algo monótono.
Solo tendremos un arma en toda la aventura, así que tendremos que conseguir tres tipos de espadas, cada una depende del motivo argumental, pero prácticamente es lo mismo, jugaremos con una espada todo el juego, cada combate la vida se regenera completamente, no tendremos ningún ítem o inventario, ya que en ningún momento recogeremos nada, en cada nivel se irán incorporando un par de nuevos enemigos, pero al final se vuelve repetitivo, no se tiene un diseño brillante que digamos a excepción de los jefes.
La dinámica de combinar el botón de bloqueo el de salto y los dos ataques, conseguirán todos los tipos de combos, hay dos ataques especiales, debajo de la barra de vida del personaje, tenemos una de ki, cuando esta se llena, pulsando dos botones podremos realizar un Ninpo, Ryu se transformara en un dragón de fuego, derribando con todos los enemigos del escenario, el otro especial es cuando se observa que el brazo de Ryu brilla tras haber acabado con algunos enemigos, dejando el ataque final pulsando un par de segundos, Ryu de manera automática acaba con ellos de un solo espadazo.
Una vez superada la aventura, con una duración muy distinta dependiendo de la dificultad, tenemos el modo multijugador, en este apartado del juego titulado Sombras del mundo, tenemos un modo cooperativo y competitivo, podemos jugar solos o acompañados de otro jugador, en diez distintos escenarios sacados de la campaña, peleando para ver quien obtiene más puntos, en Batalla de Clan, hasta ocho jugadores podrán participar en combates por equipos todos contra todos, las normas pueden cambiar en la mitad de las partidas, cada jugador tendrá un objetivo personal, el contrato de la sombra que incluso puede llegar a traicionar a un miembro del equipo, en ambos modos se podrá mejorar el personaje, arma, color de piel, ojos voz, color de la vestimenta y la armadura, además de poner un Kanji a la espada.
El mayor logro técnico es moverse con mucha fluidez, a sesenta imágenes por segundo, sin ninguna ralentización, por que por lo demás cuesta trabajo destacar algo, unos escenarios austeros, inexpresiones faciales, texturas pobres, escenarios vacios que no llaman la atención sin ningún elemento con el cual interactuar, además de ser estrechos, el juego técnicamente no solamente es discreto, sino artísticamente pobre, con diseños pocos inspirados, con un aspecto en general un poco feo, oscuro y apagado, el tema polémico de la eliminación del gore ya no hay desmembramientos de ningún tipo, aunque las abundantes salpicaduras de sangre no están nada mal, sobre el sonido no molesta pero tampoco hace nada bien especialmente ya que se repite a lo largo de todo el juego, unos efectos de sonido aceptables, con melodías intensas en la acción y más relajadas en momentos de tranquilidad, adaptándose a cada momento del juego, nos sumergimos en el juego como todos los demás esa es realmente la intensión hasta hacerla inolvidable, el doblaje funciona bastante bien, con voces interesantes y bien interpretadas.
Si bien los quick time events en general ofrece una secuencia espectacular, pero produce algunos saltos en la acción y las animaciones, como si faltara una parte de secuencia, entre el momento de pausa, pese a estos problemas el acabado visual general de juego sigue siendo digno y no decae en ninguna de las dos consolas.
Esta la tercer entrega de Ninja Gaiden es sencillo en la dificultad, simple en el estilo de juego, corto y técnicamente menos espectacular, un buen juego de acción que se entiende sin dificultad alguna, las comparativas son muchas, en ocasiones inevitables pero no cae duda, que es un paso atrás importante, y sirve para demostrar que Team Ninja tiene potencial para seguir adelante con esta franquicia, un juego que agradara a los amantes de la acción, pero decepcionará aquellos jugadores amantes de la saga.
//[Olimnoiprocse]//




Antes que nada… Muy buena nota!
Creo que es una difícil desición el comprarlo o no… No hay mucha variedad de armas, no hay items, no hay nada que recolectar, no hay nuevos combos para aprender… Rayos!
No puedo decir que soy gran conocedor de la saga… pero esperaba que fuera mejor que las entregas anteriores :S