Nombre: Call of Duty: Advanced Warfare.
Desarrollador: Sledgehammer Games.
Publicador: Activision Publishing Inc.
Jugadores: 1-12.
Género: FPS.
Call of Duty es una franquicia que ha venido en ascenso trepidante durante los últimos años, consiguiendo colocarse como la más exitosa de la industria, y una de las más vendidas en cada una de sus ediciones. Decepcionantemente, la entrega pasada (Call of Duty: Ghosts) se mantuvo bajo un margen jugable y técnico más que pobre, haciendo tambalear la credibilidad de Activision. Hoy tenemos ya en el mercado Call of Duty: Advanced Warfare, que llega con el estandarte y objetivo de superar los cánones, y poner la serie nuevamente en lo más alto. ¿Lo habrá conseguido?
Advanced Warfare, a pesar de todas las adiciones y renovados bríos que Sledgehammer Games le ha inyectado, sigue siendo un Call of Duty en su máxima expresión de la palabra. Es inevitable que la serie tenía que renovarse ante un agotamiento expresado por su base de fans que han dejado de acudir a las tiendas para ver qué hay de nuevo con este “Llamado del deber”. Lo realmente destacable es la verticalidad y dinamismo con el que nos toparemos desde que insertamos el disco en nuestra consola –literalmente-. El experimentar con características como el doble salto, los jetpacks, inconmensurable fuerza y escenarios más impresionantes, son solamente la valía que demuestra que, verdaderamente, ‘El Poder lo cambia Todo’.
El primer indicio de que Call of Duty: Advanced Warfare es un producto robusto e impresionante en todos los sentidos, es su revitalizada campaña para un jugador. Nunca antes este apartado había tenido tanta expectación como la causada ahora. Pero, ¿por qué? Pues es sencillo: Kevin Spacey. Como estaba previsto desde la primera vez que vimos al prestigiado actor en el rol de Jonathan Irons, Spacey sirvió como pretexto para que el marketing y difusión de esta nueva entrega y de la trama que seguiría, se convirtieran en un fenómeno total para todos aquellos fieles seguidores y nuevas personas que deseaban acercarse por completo a este universo. Es importante destacar que no por ello, la historia que aquí seguiremos es la más impresionante que hayamos visto, pero sí que conseguirá mantenernos al filo de nuestro asiento al presentar giros constantes y mostrar algunas de las mejores actuaciones estelares en videojuegos.
Las dos facciones que acapararán nuestra atención son: Atlas (encabezada por Jonathan Irons) y Sentinel; por una parte, el líder de Atlas tiene un planteamiento para la felicidad de la gente y la terminación de los conflictos que azotan al mundo que choca completamente con la de los Sentinel. Dada la combinación de estos factores, con la recreación de una supuesta guerra iniciada por Corea del Norte, son los elementos necesarios para desencadenar una aventura que nos llevará a recorrer lugares como Bagdad, la Antártida, la bahía de San Francisco, el centro de una Detroit devastada, las hermosas calles de Santorini, el distrito financiero de Seúl o el de Lagos, o una impactante central nuclear en la ciudad de Seattle. Las novedades son apenas perceptibles; los momentos determinados por el guión y las escenas cinemáticas Hollywoodenses manejadas por QTE (Quick Time Events) siguen presentes, haciéndonos sentir que, efectivamente, estamos en Call of Duty. Definitivamente se encontrarán también con los momentos incomprensibles en los que se nos cambia obligatoriamente de gadgets al inicio de cada misión, pero les puedo asegurar que en las 8 horas que duran los 17 actos de Advanced Warfare, van a terminar con la mandíbula en el piso por más de una ocasión.
Spacey está totalmente metido en su papel y es impresionante el trabajo de caracterización y atmósfera para trasladar al jugador a cada contexto y conversación, especialmente brillante en las secuencias cinematográficas que abren cada acto y brillan por su realista acabado gráfico pre-renderizado. Lo que es una pena total es que Troy Baker (en el papel de Mitchell) solamente exprese algunos diálogos en este tipo de cortes, mientras que en todo lo que vemos dentro del juego, se queda totalmente mudo.
El exo –que podremos mejorar en hasta 22 apartados-, sin duda, es la adición que más nos dotará de frescura en nuestros recorridos al disponer de habilidades y componentes como el jetpack, un escudo personal, lapsos de tiempo bala o la posibilidad de aturdir a los soldados contrincantes por un par de segundos. En cada acto también se nos impone un exo y podremos usar unas habilidades u otras. Las granadas están totalmente renovadas y futuristas disponiendo de seis distintas (PEM, Marcadora, Cegadora, Rastreadora…) de las que al final acabaremos usando la Marcadora para poder ver mejor a los enemigos en rojo y la “inteligente” que básicamente seguirá a quien se le ponga enfrente y nos ayudará a terminar con grupitos que se encuentran tiroteando sin ninguna compasión. Gracias a esto, los niveles son relativamente más abiertos y libres que nunca.
La dificultad es acertada, contando nuevamente con 4 grados distintos y en los que la Inteligencia Artificial demostrará constantemente lo mejorada que se ha vuelto, y haciéndonos la vida de cuadritos en secciones como la del Golden Gate en San Francisco. Eso sí, los patrones que los enemigos siguen a veces resultan predecibles.
El apartado técnico de Call of Duty: Advanced Warfare es impresionante; fácilmente convirtiéndose en uno de los mejores vistos en la nueva generación de consolas. Cada rincón, textura, y expresión facial es realmente admirable. Los escenarios y sus efectos de partículas los harán quedarse a admirar por un tiempo todo lo que pasa, aun cuando se trate de un edificio en llamas del que emana humo y fuego. Los efectos de líquidos como el agua o la sangre derramada también destacan con brillo propio. La sincronía con la que los hechos suceden en nuestra pantalla es parecida al efecto que produce una coreografía de danza, perfectamente planeada y consiguiendo transmitir con todo detalle las sensaciones de adrenalina que se buscan. Si bien, el juego no es el que mejor se ve, pero sí es uno de los que más me han dejado con esa bonita satisfacción de saber que mi nuevo juguete está siendo explotado al máximo.
Nuevamente el modo multijugador representa el aderezo para este banquete que todos querrán disfrutar por un sinfín de horas. Como en la campaña en solitario, los Exo-esqueletos han venido a dotar de diversión cada uno de los mapas que veremos, mismos que han cambiado con respecto a los de sus antecesores, y en esta ocasión despliegan diseños que nos harán saltar de tejado en tejado para evitar que los rivales de otros lugares del mundo nos abatan y posteriormente se burlen en nuestras caras. Ascension –por ejemplo- muestra un excelente e intrincado laberinto en forma de distintos pisos que escalaremos al son de la lluvia que caerá sobre nosotros.
Puede que los súper saltos o la posibilidad de desplazarnos a velocidades inhóspitas no estén al nivel de otros títulos como Titanfall, pero esto no es realmente malo, ya que en ningún momento se perderá la esencia de Call of Duty, sus recorridos por pasillos, reapariciones instantáneas y muertes por montón a las que ya estamos acostumbrados.
Los modos de juego son los clásicos, incluyendo Free-for-all, Team Deathmatch, Domination, Capture the Flag, etc. Si le han puesto las manos encima a otros juegos del género, seguro que sabrán de qué se trata cada uno de ellos, desde que los vean en el menú del lobby. Los niveles de progresión están distribuidos en 15 prestigios, cada uno con 50 escalones por ascender; las horas de juego nuevamente serán muchas si es que quieren destacar entre los grandes. Su único punto débil es la gran cantidad de lag a la que nos enfrentamos, teniendo que batallar con paredes que nos impiden el paso de manera repentina, y las frustrantes muertes que nos causarán “balas perdidas”.
Call of Duty: Advanced Warfare es sin duda la bocanada de aire fresco que Activision necesitaba para que esta franquicia no cayera en la monotonía a la que parecía estarse dirigiendo. El gran trabajo realizado por Sledgehammer Games en el entretenido modo historia, que destaca gracias a actuaciones como las de Kevin Spacey, y el multijugador frenético, han convertido esta entrega en un digno contendiente para Call of Duty 4: Modern Warfare por el estatuto del mejor Call of Duty de todos los tiempos, y un título que todos deben jugar.