
Nombre: Final Fantasy XIV: Heavensward.
Desarrollador: Square Enix.
Distribuidor: Square Enix.
Género: MMORPG.
Sin duda una de las cosas que tiene Final Fantasy XIV es su desarrollo, una larga trayectoria detrás de este que lo ha llevado no solo a tener un rediseño ya que al principio fue un juego malo, al punto de considerarse un gran fracaso para una franquicia como FF, pero Naoki Yoshida hizo algo que pocos pueden lograr, convirtió algo roto en algo funcional, Realm Reborn no demostró lo que podía ofrecer para el PS4 y se convirtió en uno de los MMORPG más jugados, además ofreció constantemente nuevos contenidos por lo que hasta jugadores que lo probaron en un primer inicio pueden encontrarse con cosas interesantes e incluso poniéndolos en la situación de “Esto es como volver a empezar”, Hunts (cacerías), más batallas contra Primals, más raids, muchas más mazmorras, nuevas misiones, una historia muy extendida son algunas de las muchas cosas que van a encontrarse. Ahora una nueva expansión llego (Final Fantasy XIV Heavensward), uno que aporta más historia y dinámicas nuevas para un juego enorme.
La historia de este juego o este Final Fantasy llevarán a nuestro guerrero o guerrera a las frías tierras del norte de Eorzea, el cual se adentra en un enfrentamiento contra Bahamut (un dragón invocado) quien domina y termina con todo a su paso, con esto y años posteriores se desarrolla la línea del tiempo en que se desarrolla este universo. Heavensward nos cuenta la historia de la Dragonsong una guerra milenaria entre los caballeros de Ishgard y los dragones de Dravania comandados por Nidhogg.

Podemos abarcar mucho del juego para explicar un poco la historia pero una reseña no es suficiente para eso ya que la magnitud del juego es muy grande, además de que como es continuación directa de Realm Reborn mucho podría ser considerado spoiler, así que intentaremos explicar las cosas a grandes rasgos, además de que esta nueva parte de la historia a comparación de la anterior esta llena de dilemas morales, y en general el tono es más oscuro y maduro. En este juego los mapas son cien veces más grandes, esto debido a que la expansión nos permite tener criaturas y accesorios que nos permiten volar para transportarnos de un lugar a otro. El juego nos permite llevar a los personajes a nivel 60, hacer “limit breaks” en batallas de grupo, tenemos tres nuevas que son Astrologian (sanadores), Dark Knight (tanques) y Machinist (atacantes), además una raza nueva llamada Au Ra.
También el juego permite ser varias clases en un solo personaje, por lo que dependiendo las situaciones puedes editar esto como mejor te convenga. Además estas tres clases podrán desbloquearse en Ishgard, uno de los sitios emblemáticos asediada por dragones, los giros argumentales del juego están a la orden del día con un transfondo enorme, dándonos un juego muy bien narrado, las conversaciones son interesantes y cuenta con una serie de momentos que son puro Final Fantasy. Por cierto, las opciones de creación de objetos nos permitirán crear formas y más opciones donde además podremos hacer naves voladoras.

Las transiciones de día y noche o los cambios de clima son muy buenos, resaltando el trabajo grafico que la serie ha estado intentando mejorar y que esta expansión nos ofrece algo que se ve bien. Otro detalle importante que notamos es que mientras estén en el mismo servidor, jugadores de PS3, PS4 o PC pueden jugar juntos pero eso si, hay que decir que Heavensward solo lo podrán jugar si acabaron el anterior juego y tienen cierto nivel sus personajes (50), por lo que gamers nuevos que les llame la atención lo que esta expansión ofrece tendrán que considerar hacer un gasto extra comprando A Realm Reborn. Subir de nivel es tardado, como todo, pero podemos recomendarles que para subir la primera clase lo mejor es combinar un poco de todo, centrándose especialmente en las misiones y realizando mazmorras cuando se saturen de ellas. Los métodos son variados para subir de nivel en esta expansión, tales como los FATE, misiones en las nuevas seis zonas que se han incluido, mazmorras, hunts y ruletas diarias. Pero ojo, en Heavensward que ya llegamos a este siendo nivel 50 como dijimos anteriormente, las FATE apenas y aportan algo de experiencia por lo que las mazmorras son una mejor opción ya que es lo más rápido.

Los costos del juego son una cuota mensual de 14 dólares, misma que puede bajar si accedes a suscripciones que conllevan tener más tiempo, pudiendo ser 14 dólares si contratas 90 días o 13 dólares si optas por el plan a 180, así que ustedes sabrán por cual tipo de modelo de pago acceder para tener horas y horas de diversión.
Probablemente Heavensward continua el éxito que su antecesor logro, las misiones tienen objetivos pobres, o básicos y quizá poco inspirados pero con la historia principal no llega a romper el ritmo del juego, contiene muchas cosas por descubrir, realizar y terminar, es complicado en algunas secciones. Las ocho nuevas mazmorras son muy bien planteadas, cumpliendo su objetivo: Son muy divertidos y espectaculares, aunque no se nos han hecho especialmente difíciles. Y además los dos nuevos Primals que se han incluido para la ocasión que son Ravana y Bismarck, que es donde actualmente se encuentra el mayor desafío del juego, son algo que nos resulto bueno e interesante.

La música, bueno, es bastante buena, a pesar de que solo Dragonsong fue hecha por Nobuo Uematsu como tema principal de esta expansión no se hecha de menos con el trabajo que hizo por su parte este Masayoshi Soken, dejándonos oír piezas muy disfrutables para esta aventura.
Nos alegra ver como dijimos al principio de esta reseña que un juego como este haya sido reivindicado con las cosas que Naoki Yoshida hizo y esta haciendo, es todo lo que esperábamos. Todas las novedades de Heavensward están destinadas a ofrecer al jugador más horas de juego, no tengan miedo a entrar en este mundo, ni por cuestiones del idioma, o su cuota mensual, de verdad, pocos juegos justifican todo esto y este Final Fantasy claro que lo hace.
