Muchos hemos escuchado a nuestros padres e incluso a nuestros abuelos decir:
la música actual es desagradable
En mis tiempos la música era de lo mejor
o simplemente:
Antes no usábamos cosas en los oídos y todo era con poco volumen
pero el problema es que los tiempos cambian y escuchar música no solo en nuestra casa, sino de camino a ella o incluso en la escuela o el trabajo, es algo que día a día se vuelve parte de nuestra vida.
En estos días, a cualquier parte que miremos, podremos observar a jóvenes con sus audífonos o dispositivos móviles escuchando su música preferida; automóviles y trasportes públicos con su estéreo escuchando la radio.
E incluso, porque no, llegar al punto en el que literalmente todo va acompañado de un toque musical, como los comerciales, anuncios por Internet, hasta en nuestros videojuegos favoritos con un gran soundtrack de fondo para que no sea todo lineal y monótono.

Pero muy pocos saben que la música está compuesta por tres elementos básicos y muy importantes:
- El ritmo
- La melodía
- La armonía.
Sin el ritmo no puede existir ningún tipo de expresión musical, es decir, es el que le da ese “toque especial” para que nos guste cierto género musical, que va desde la música clásica hasta el pop, el rock, electrónica, etc., claro, depende del gusto de cada quien.
La melodía, por su parte, es el elemento expresivo de la música, lo que comúnmente se le conoce como lo importante de la canción, lo que nos impacta, lo que recordamos y silbamos inconscientemente cuando nos llega a la mente.
Con el ritmo y la melodía, podemos tararear, cantar, silbar y hacer todas aquellas acciones que nos recuerde nuestra música o canción favorita pero… ¿Y la armonía que tiene de especial?
Ésta última exige un conocimiento del lenguaje musical y combinación de los anteriores elementos con el fin de hacer que la composición tenga más fuerza. Por ejemplo: En el rock (independientemente de los subgéneros), no es lo mismo cantar un solo, hacer un dueto, hacer un solo con batería o acompañarlo con bajo, guitarra y batería junto a la voz, lo cual es lo ideal.
Claro está que mientras avanzan los años, la forma en que se crea y se produce la música cambia, puesto que la tecnología es una parte muy importante que influye directamente para su composición, desde los discos de vinilo hasta nuestros dispositivos móviles.
Actualmente existen infinidad de géneros musicales, pues cada uno de nosotros tiene diferentes perspectivas del ritmo y la melodía, que como lo mencionamos antes, son los que le da ese toque especial para que nos guste un género en específico.
Sin embargo, a pesar de la variedad, no hay que hacer menos a nadie si no comparten nuestros gustos, ya que nadie nos impone escuchar lo que ellos oyen, ni ellos compartir lo que nosotros escuchamos.
Es por eso que la música cumple diversas funciones para nuestro día a día, pues dependiendo de nuestros gustos, nos ayuda a soñar; nos hace compañía al ir a la casa, escuela o trabajo; alivia nuestras preocupaciones, nos alegra el espíritu, nos permite sentirnos parte de un grupo social más amplio, simplemente nos libera.
¿Ustedes que opinan? ¿La música forma ya parte de nuestra vida?
//[altan117 – Alejandro Hernández]//




